sábado, marzo 21, 2009

qué silencio más triste, más lapidario.
qué manera de hablar el silencio.

jueves, marzo 12, 2009

te estoy escribiendo a ti. por si alguna vez pasai para que lo veas. me gusta que estés enojada y desilusionada de mí, o sea, no puedo ser tan duro que la huea me guste asi de masoquista, pero me gusta porque es buena manera de que te deshagai de mi en tu mente. asi como de la idea que tienes de mi. asi, cuando volvamos a hablar no vamos a tener imagenes idealizadas ni tonteras sin terminar y vamos a estar tranquilos, re-conociendonos. me duele, eso si, que te hayai desilusionado tanto, me hace pensar que lo que tu veiai era toda una imagen que era la que amabas, y a mi como realmente, como soy, como me veis ahora, ni me conocias, ni querias. pero repito, estoy de acuerdo por el otro lado y no te voy a alegar que lo pensis ni que lo escribai. me porté mal el otro dia. no fue a proposito, no tenia idea de lo que sentia. estoy seguro de la opcion que tomamos, ahora si, tanto como tu. ojala no me odies por el resto de la eternidad.


por si te interesa:
se que estoy siendo frio. perdona. no puedo conectarme con las hueas que siento ultimamente, estoy como atolondrado, como esa vez uqe hablamos y no decia nada, asi. me estoy sintiendo muy mal, en la u me estan presionando montones, me estoy dando cuenta de muchas cosas, me falta el aprecio de la gente, me faltan personas, caras, abrazos. en la u hay gente simpatica pero no soy apreciado, tengo que jugarme un puesto, nadie me quiere por lo que soy. estoy en crisis ya en primera semana. no se si quiero seguir con la carrera... no lo estoy pasando muy bien.
eso. cuando querai hablar conmigo avisame, yo no te voy a llamar porque si no queris hablar va a ser medio penca. un beso, panchi. chau.

viernes, enero 30, 2009

vivo la vorágine. sentimientos (últimamente un poquito más a tono con ellos, antes, eran las razones subterráneas e invisibles de todos mis actos, obviadas, sigilosas, casi imperceptibles), persones (volvieron las personas, tan olvidadas en la lavia de las filosofías egocéntricas), recuerdos, ganas, miedos (terribles algunos), duda (angustiante, carmoderoda de costillas, desveladora y despertadora con sobresalto incluido), el miedo de ir a la universidad, el miedo de sentirme insensible y poco sensato, el miedo a no hacer lo que quiero hacer (incluyo varias cosas), la vorágine de sensaciones extrañas, desconocidas, de odios secretos, de rencores por resolver, nudos por desatar. la vorágine de los malos ratos, del guardarse ciertas cosas, la vorágine del éxito, del mostrarse hermoso y chispeante y embelesarse de la gente y las miradas y vivir arriiiba en la telaraña de las relaciones superficiales. la vorágine de querer viajar, de querer estar en la carretera, ojalá solo. y de a la vez querer estar en villarrica descansando en familia, o en temuco, saliendo con amigos, de querer hacerlo todo todo todo a la vez. la vorágine del dolor de guata, del hambre y la lata de comer, de tener mucha plata y no saber que hacer con ella, de poder hacerlo todo, de sentirse capaz de todo y incapaz de disfrutarlo. la vorágine de ser un monstruo comegalletas jajajj de ser un sucucho de helados de reptar en la superficie de un balancín de comer sucuruchos de vianesas aplastadas en un moldeador para examenes de cancer mamario o bien de un dinosaurio pequeñito con complejo de sirena subliminalmente erotica o bien de un armadillo con seis patas una por oreja y señor y señores caramelo cuaternario filibustero tutututrutrito cachibache solotlosotrfkaklsalkflslasdvsadvmsadvlasdvñasd´`vsadv

martes, agosto 05, 2008

el cariño, la lluvia

viviendo del recuerdo, amamantándome del recuerdo. en el techo se esucha llover, como también llovía y se escuchaba entre susurros en la noche, allá, juntos. me es imposible, perdón, no hablar de tu cuerpo como un paisaje a explorar como cuando niño, como un bosque húmedo y desconocido, colmado de texturas y olores lluviosos. es difícil no relacionarlo con la fertilidad, con la tierra, con la miel. perdona que haga comparaciones tan usuales, perdona que sea tan obvio. como los de una madre tus pechos, como montes. tenía tanto de origen todo, de prístino, como si todo viniera de allí y ahí se juntara todo. mi niñez encontraba su consuelo, mi adolescencia su pasado, el destino hizo un juego misterioso, de encontrarse, de reconocerse.
no quiero elevar un canto al cuerpo y la belleza. no quiero exagerar ni exaltar lo bello de la sensualidad. quiero reconocer que en esos besos hubo algo de bosque, que hubo lluvia y que se parecía a mi casa en villarrica cuando niño. quiero aceptar que lo sensual es necesariamente infantil: uno aprende del cuerpo cuando niño, cuando el contacto es esencial y prácticamente lo único que nos liga a este mundo que ni vemos ni comprendemos. amamos a los que nos tocan, amamos los pechos de nuestra madre y las manos del padre. aprendemos de caricias, miradas y juegos, luego parecemos olvidarnos, y nos reconocemos denuevo años más tarde. volvemos a lo primero, a lo original, y somos felices en el abandono.
no puedo evitar relacionarlo con esa infancia perdida, como si ese momento fuera la vuelta al paraíso, al Edén abandonado con la manzana de la razón y las obligaciones.

viernes, julio 11, 2008

Hablo de decidir sobre la vida, sobre qué cosa más sensata que elegir por mí mismo qué quiero hacer, si quiero o no estudiar, que quiero ser libre y no dejarme llevar por lo que de mí se espera. Hablo de que no quiero seguir modelos impuestos por inercia, que no quiero tomar decisiones porque "es lo que hay que hacer" como si hubiera algo que "hay que hacer", como si mi futuro estuviera predestinado, como si supiera lo qeu va a pasar mañana (o por dónde va a salir mañana el sol). Cómo me voy a condenar a un futuro hipotético, cómo voy a tomar las decisiones de hoy pensando en lo que quiero para cuando tenga treinta, cuarenta años. Hablo de todo esto, sin embargo, sin mucho fundamento. Qué hago: tomo preuniversitario, busco carreras, todo como por cordeles invisibles que movieran mis manos. Yo no he decidido hacer estas cosas. Nunca tomé la decisión de que eso era lo que yo quería para mi vida.
Hablo de tomar decisiones, de elegir una vida sin lujos, de elegir cuánto quiero y no pelear toda mi vida por ganar un montón de plata que nunca voy a necesitar, de tomar la decisión de preferir la libertad del desapego ante la dependencia de las cosas, pero cuándo he tomado estas decisiones, si no ha sido sólo en apariencia? Cuándo he internalizado estas respuestas en mi conducta real? Sigo siendo el mismo, pensante, cuestionador, pero actuando del mismo modo.
Hablo de que no vale la pena dejar la libertad para las vacaciones, es como decir, voy a ser libre en esta jaulita de dos meses. No tiene sentido. Pero sin embargo eso es lo que hago, pretendo ser libre en esos dos meses.
El mundo es tan conchesumadre, te obliga a hacer tantas cosas. En el fondo, es raro que tomar decisiones pro mí mismo sea un desafío, ya es raro pensar que sea más fácil dejarse llevar que decidir, porque qué más natural que tomar las decisiones que yo creo correctas, mal que mal, toda mi vida debería basarse en lo que yo creo correcto. Sucede qeu uno no suele pensar estas cosas, suele dejarse llevar por lo que los demás esperan de uno, creyendo que ese va a ser siempre el camino correcto. Se esperan de mí muchas cosas, cuánto espero yo de mi mismo?
Hablo con Juanito. Juanito es libre. Él decidió no hacer nada este año, y quizás termine estudiando, quizás viaje, quizás, pero se sacó de sí la idea de que es necesario entrar a la universidad, por ejemplo. Paulo es libre, él se hastió de su colegio y decidió tomar exámenes libres, va a clases en las tardes y tiene tiempo para él. ¿Qué espera de su vida? Vivirla, pasar momentos agradables, estar tranquilo, cómo se le va a cuestionar esa decisión tan sabia?
Yo. Yo quiero estudiar. Eso lo sé, no podría estar sentado sin hacer nada. Soy demasiado curioso, inquieto. Viajaría yo creo. Pero quiero estudiar. Es bueno, eso sí, tomar la decisión, podría haberlo dado por sentado. Cuando lo que uno hace lo hace por decisión propia adquiere un sentido impresinoante, por eso que me obliguen a ir a clases de física es un absurdo, pero yo podría decidirlo, o haberlo decidido, y en ese caso iría encantado. Ahora sé que quiero estudiar y voy a hacer más esfuerzo por entrar, por encontrar lo qeu quiero estudiar realmente, ya no como una obligación, como un deber para todos los de mi edad, ahora como parte de mi propio camino y decisiones de vida.
Como meta quiero: dejar de hablar y empezar a practicar. ¿Cómo, cuándo, por qué, para qué? Habrá que dar respuestas, y tomar decisiones.

sábado, junio 07, 2008

en el vagón de metro un pajarito pasa volando

ahora recién me di cuenta de cuánto te quería. en el fondo sigo sin entender mucho.
ha pasado una semana y la vida quiso seguir como si nada, y en parte lo logró.
la metáfora del pájaro que quiere volar me duele tanto, amor, pensar que no lo quiero dejar volar por puro egoísmo me llena de odio al principio, luego de una aceptación dolorosa pero definitiva. me duele que se vaya, amor. me duele que vuele, por sí mismo, que no quiera, que no deba vivir más enjaulado porque sus alitas ya necesitan volar. me duele de pena sentirme egoísta, me duele el pecho sentir que te quiero tanto tanto que no puedo dejarte volar. me duele pensar que mi amor se funda en el egoísmo de tenerte.

y la dejaste volar. se fue, se fue y quiero pensar que vives bien ahora, que el dolor de la separación va a pasar y ya vai a pillar otro pajarito y un nido y me duele pensar que lo que nos unía, en el fondo más que unirnos nos ataba. me duele pensar que me quedo con mi jaulita de pájaro en la mano, con sus alambres encerrando a la ausencia, el espacio vacío.

me duele en el fondo. me muero de pena como no moría desde que tú todavía estabai aquí, o como morí todo el tiempo en que no estuviste (perdón por lo cursi), pero tiene su verdad, en el fondo morir de pena es vivir más que nunca. la verdadera muerte es la indolencia. es así que me siento más vivo, pero vivo de verdad, con los defectos, con la derrota del mortal que se acepta, que acepta su destino inevitablemente fúnebre, en ambos sentidos de la palabra.

derrotado con mi jaula, sentado tarareando tu canción. alguna de tus canciones. me encantó cuando me cantaste acostados, tan cerca. me encantó vivir contigo, barrer las hojas y lavar la loza y imaginarnos en veinte años casados y haciendo lo mismo. me gustó besarte por horas, horas sumergido en tus cachetes y tu pelito y tus ojos de chinita. me gustó llorar abrazado a ti. me gustó entrar a la estación de metro con el dolor en la guata, pensando que me moría de soledad, pensando que estaba tan tan tan solo y amargo bajando la escalera. te quiero mucho y subirte al auto, mirarme despedirme de tu mamá, mirarme bajando la escalera con la guata apretada. sabiendo que no iba a hablarte ni verte en meses, casi un año.

ahora pienso si fue o no una buena decisión. no sé. quizás si hubiésemos seguido estaría todo igual, una rutina que nunca fue tan bella, que nunca tuvo tanto sentido, que se basaba más que en un amor en un compromiso con el mundo, en un pacto con el propio destino que hoy aún sigue vigente aunque no te vea, panchi, y eso es lo más doloroso, que no solucionamos nada, porque el pacto seguirá atándonos hasta que terminemos, hasta uqe dejemos de amarnos, dos años no causaron el olvido, la distancia no sirvió de nada. quizás sirva para no pensar tanto en el otro, pero al parecer no está funcionando mucho.

voy a escribirle esta carta al aire, a cualquier lugar donde no estés, panchi, amor. me gusta decirte amor, me gusta que mis dos palabras favoritas sean sinónimos. pero ahí hay un problema: ahora que son sinónimos el amor se queda en panchi, y panchi en amor, y ya nunca va a poder salirse de ahí. me aterroriza que el amor seas tú, panchi, que no haya amor más allá de tus paredes de tus risas (dije una vez, aquí mismo).

deberíamos terminar con esto amor. deberíamos conversar de qeu ya no nos queremos, discutir y decidir que no te amo. pero esta indiferencia por decisión no te va a dejar volar, amor, ni a ti ni a mi.

por mucho que imaginemos que no hay barrotes, no vas a poder volar, amor, pajarito.

sábado, mayo 17, 2008

ÑÑÑÑÑÑ

Había escrito algo estúpido y lo borré. Ya.